El concepto más importante en el póker avanzado es el Valor Esperado (EV). Cada decisión en el póker tiene un valor esperado calculable. Cuando llamas una apuesta, debes estimar la probabilidad de ganar multiplicada por el dinero que ganarías, menos la probabilidad de perder multiplicada por el dinero que perderías.
Por ejemplo, si estás considerando pagar $10 para intentar ganar $30, necesitas tener al menos 25% de probabilidad de ganar para que la llamada sea EV+. El EV positivo (+EV) es lo que buscas a largo plazo. A corto plazo, puedes perder incluso con decisiones correctas debido a la varianza, pero consistentemente tomar decisiones +EV te llevará a ganancias a largo plazo.
Los mejores jugadores en el mundo construyen sus estrategias analizando el EV de cada acción posible. Esto incluye no solo si apuestas o no, sino también cuánto apuestas. El tamaño de tu apuesta debe servir un propósito: construir el bote cuando tienes la mejor mano, o hacer que los oponentes cometan errores.
Desarrollo de tu habilidad analítica a través de software de entrenamiento y análisis posterior a las sesiones permite mejorar continuamente. Revisar manos, calcular EV y entender por qué ganaste o perdiste dinero es la forma en que los profesionales se entrenan.